Escrito por Ricardo Montoya    Martes, 12 de Julio de 2011 08:55    PDF E-mail
Casas nuevas en Plan Grande se agrietan
Municipios
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contraA causa del pésimo estado en que encuentran las casas entregadas hace un año por Promotora de Vivienda de Hidalgo (Provih) a 100 familias damnificadas del poblado Plan Grande, del municipio de Agua Blanca, arrasado en 2008 por una gigantesca grieta, algunos de los pobladores han decidido regresar a las antiguas viviendas que están a punto de caerse que habitar las "nuevas".


p13-n1-1En recorrido hecho por este diario a 20 de las 100 casas del conjunto habitacional Los Tules o Nuevo Plan Grande se pudo constatar que a escasos 365 días de haber sido entregadas por Promotora de Vivienda de Hidalgo (Provih) todas presentan enormes grietas, de hasta 5 centímetros de ancho, en los techos y paredes.

A pesar de que las grietas fueron taponadas con plastas de yeso y cemento por empleados de la empresa constructora Gutsa antes de que fueran entregadas a los damnificados, a través de ellas se trasmina el agua de las constantes lluvias que se registran en la región Otomí-Tepehua, localizada en los límites territoriales de Hidalgo y Veracruz.

María Luisa Castaño, una de las afectadas, aseguró que su casa, desde que fue recibida, presentaba grietas en el techo de todas las habitaciones a través de las cuales se filtra el líquido, que poco a poco ha ido deteriorando sus escasos muebles. En algunos casos, la filtración es de tal magnitud que se hacen charcos en el interior de las habitaciones. "Al parecer, el gobierno preocupándose porque estemos cómodos y contentos, nos instaló una especie de jacuzzi en el interior de nuestras casas", ironizó Antonio Cordero Benítez, delegado de Nuevo Plan Grande.

Leocadia Solís, vecina de la tercera edad de Nuevo Plan Grande, ve con tristeza y preocupación cómo el húmedo techo de su casa, lleno de grietas, se está cayendo "a pedazos". Por doquier, grandes pedazos de yeso y mampostería del techo se caen a diario, dejando al descubierto las enormes grietas. En algunos casos es tal el número de grietas y goteras que hay en los inmuebles que los propietarios han tenido que colocar hules o mantas de plástico en los techos para frenar la filtración.

La humedad es tan fuerte que en el interior de las casas huele a alcohol y hay gran cantidad de moho, lo que según Antonio Cordero ha provocado que gran número de niños y mujeres se enferman de los bronquios y pulmones.

Aunque hace dos años y medio Mirna Hernández, entonces titular de Provih y hoy presidenta del PRI municipal de Pachuca, les había prometido que la unidad habitacional contaría con áreas verdes, al momento de la entrega de las viviendas solo hay lodazales.

"Tampoco tenemos una escuela, como se nos prometió. Por eso se tuvo que acondicionar un viejo establo para que los niños tomen clases", agregó Cordero.

Esta situación, además del latente peligro de que las casas se inunden por el agua de un río que pasa a escasos 10 metros de la zona, ha obligado a algunos de los vecinos a abandonar las casas y regresarse al "viejo" Plan Grande, poblado que se encuentra semidestruido y cuya entrada está prohibida por las autoridades.

"Tramo cerrado por falla geológica. Estrictamente prohibido el paso" dice enorme letrero colocado a la entrada del pueblo cuyas casas -entre ellas la escuela- se encuentran partidas y semidestruidas por la grieta.

"Sin embargo, hemos detectado al menos siete familias a las que se les habían entregado casas en Los Tules hace un año, por el terrible estado en que desde un principio estaban las casas y que da la impresión de que también se van a caer", dijo Narda Rodríguez, dirigente regional de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA) en la zona Otomí Tepehua y quien representa a los damnificados de Plan Grande.

En una inspección que se realizó por el pueblo devastado se pudo constatar que algunas de las casas ubicadas en medio de la falla geológica están habitadas.

En total se encontraron seis familias tepehuas. Aunque algunos de ellos no quisieron dar entrevistas por temor a que vaya la policía y los saque por la fuerza, otros que pidieron no ser identificados acusaron directamente a Mirna Hernández de estos problemas. "Primero nos desalojan de nuestras casas y nos meten a albergues durante más de un año y medio; luego la señora Mirna nos sale con que debemos pagar 30 mil pesos por cada casa, a lo que nos negamos porque el gobernador había dicho que iban a ser gratuitas; luego nos las entregan y están en malas condiciones, por lo que mejor nos regresamos", dijo uno de los afectados.

Narda Rodríguez acusó a Provih de haber entregado las viviendas a pesar de que la empresa constructora Gutsa no había cumplido con estándares de calidad requeridos en la construcción. "Por eso, vamos a iniciar actos de protesta pacífica en Pachuca y en Agua Blanca para que se hagan otras casas, de buena calidad esta vez, y se las entreguen a la gente de Plan Grande, y que además se sancione a Gutsa porque evidentemente construyó violando todos los estándares mínimos requeridos".

 

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